Coincidiendo con el estreno en España de la sexta y última temporada de la serie Perdidos el próximo 9 de febrero, Duomo ediciones publica Perdidos. La filosofía, de Simone Regazzoni.
A partir del estreno de la serie televisiva, Simone Regazzoni colgará cada semana un post comentando el último capítulo emitido. La cuenta atrás ha empezado...
En Sabios de Teodicea, Leibniz narra el sueño que Teodoro, gran sacerdote del templo de Júpiter, tuvo mientras dormía en el templo de Palas Atenea: «En el sueño, se vio transportado a un pueblo desconocido. Allí encontró un palacio de esplendor indescriptible y grandeza inmensa. La diosa Palas apareció en la puerta rodeada por los rayos de una majestad deslumbrante. (...) Júpiter que te ama (dijo ella) te ha confiado a mí para que te instruya. Aquí ves el palacio del destino del que soy guardiana. El templo contiene las representaciones no sólo de lo que ocurre sino también de todo lo que es posible. Y Júpiter, tras observarlas antes de que el mundo comenzara a existir, distribuyó las posibilidades en mundos y eligió el mejor de todos. A veces, vuelve a visitar estos lugares, para concederse el placer de recapitular y de renovar su elección, por la que no puede evitar congratularse. Basta con que diga una palabra para que veamos todo un mundo que mi padre habría podido crear y en el que aparecerá representado todo lo que se puede pedir.»Los presupuestos filosóficos de los mundos paralelos se encuentran ya aquí: en este texto de 1710. El palacio del destino imaginado por Leibniz es un palacio que contiene todos los mundos posibles de los que el único en activo es en el que vivimos, el único que existe realmente: el mejor de los mundos posibles. Cada habitación del palacio representa un mundo y los mundos-habitación se encuentran dispuestos en una estructura piramidal. La pirámide consta de una cúspide, representada por el mejor de los mundos posibles que está sucediendo, pero no tiene base puesto que los mundos posibles se multiplican hasta el infinito.
Perdidos, en la sexta temporada, desmonta el orden de la pirámide. Cuando vemos aterrizar en Los Ángeles a Jack, Kate, Sawyer y a todos los demás, no vemos uno de los otros mundos posibles que Júpiter podría haber creado junto al mundo que transcurre (el mundo en el que el avión se estrella) sino que vemos desarrollarse ese mundo posible junto a otro mundo también en desarrollo. La narración de la sexta temporada se mueve entre dos mundos en activo cuyos sucesos transcurren de forma paralela.
Podríamos conformarnos con definir de este modo las demás complicaciones de Perdidos, su modo de proceder cada vez más definido por el caosmos que por el cosmos: se mueve hacia un cosmos que ha perdido cualquier tipo de orden, incluido el de la unicidad del mundo existente. Pero esto supondría una simplificación que no nos permitiría percatarnos de algunos indicios pequeños pero significativos que nos hacen dudar sobre la posibilidad de mantener los dos mundos que ahora existen bien separados y diferenciados como dos habitaciones de la gran pirámide leibniziana que no se comunican.
No cabe duda: nos encontramos frente a dos mundos. Sin embargo, debemos añadir que estos dos mundos, a su vez, están compuestos por una serie de sucesos diferentes y que cada personaje está relacionado o involucrado en una cierta serie en vez de en otra. Esta separación del mundo y de los otros mundos en series de sucesos diferentes en las que sus varios personajes se relacionan queda más que claro en Perdidos que, desde el principio, avanza y retrocede en la propia narración montando e intercalando las diferentes series: la serie de Jack, la serie de Sawyer, la serie de Kate, la serie de Hugo y después la serie de Ben, la serie de Juliet, etc. Por lo tanto, en la sexta temporada, tenemos no sólo dos mundos paralelos en acción sino dos mundos como dos conjuntos de series uno paralelo al otro. Podría parecer una simple clarificación que no añade nada a la estructura de los mundos de la sexta temporada.
En realidad, no es así. Si lo pensamos bien, podemos empezar a interpretar algunas de las extrañezas con las que nos hemos encontrado en los primeros dos episodios de la sexta temporada observando precisamente la articulación de los mundos en serie. Porque es cierto que existen dos mundos paralelos pero ocurre que algunas de las series de estos mundos paralelos entran (o, al menos, eso parece) en contacto. Es como si existieran puntos tangenciales y contaminantes entre series de mundos diferentes, aunque los mundos en sí siguen siendo distintos.
Sabemos perfectamente que en las temporadas anteriores de Perdidos, especialmente en las primeras, algunas series de eventos relacionadas con un personaje, llegados a cierto punto, se entrelazaban con una serie de eventos relacionados con otro u otros personajes. Pero eran series que pertenecían a un mismo mundo. Ahora, con la sexta temporada, nos encontramos ante un grupo de mundos diferentes que, al menos en uno de ellos, parecen guardar alguna relación con la serie de otro mundo.
En el primer episodio, vemos a Jack en el baño del avión (en el mundo en el que el avión aterriza) mirándose en el espejo una herida en el cuello que no ha podido hacerse en el avión y que, por lo tanto, no tiene una razón de ser en una serie de eventos inherentes a Jack y que pertenecen al mundo en el que el avión aterriza. ¿De dónde sale esa herida? Una posible respuesta es que esté relacionada con un suceso de una serie inherente a Jack pero que pertenece a otro mundo en activo. En el segundo episodio, vemos a Kate quien, mientras intenta escapar en un taxi, se detiene un momento para mirar a un pasajero que acaba de bajar del vuelo 815 pero que no conoce. Dicho pasajero es Jack y por un segundo es como si Kate "reconociera" a Jack. Esto sería posible sólo si la serie de eventos inherentes a Kate que pertenecen al mundo en el que el avión aterriza tiene algún punto de contacto con la serie de eventos inherentes a Kate que pertenecen al mundo en el que el avión se estrella.
Se trata de pequeñas zonas de turbulencias entre los dos mundos que parecen poner en contacto algunas de las series, sin por ello sembrar dudas (al menos, por ahora) en cuanto a la separación de los dos mundos como orden de su existencia. Pero eso no es todo. Estas zonas de turbulencia parecen converger en torno a un personaje que podría componer a su alrededor series transversales, es decir, series de eventos que atraviesan los dos mundos. Dicho personaje es Desmond a quien, en el primer episodio de la sexta temporada, vemos aparecer y desaparecer del mundo en el que el avión aterriza.
Querido Simone,
Es un placer haber descubierto casi azarosamente no sólo tu existencia, sino también tu trabajo. Resulta que hará sólo un par de meses estuviste sentado a mi lado sin que ninguno de nosotros se apercibiera del otro (ni motivo que había para ello). Me explico. Soy trabajador de la UNED en España, en la que hace ese tiempo, estuviste de tribunal de alguna tesis. Lo sé porque la persona que me ha conectado contigo es la chica que lleva todo el tema de la administración económica (facturas, billetes de avion, etc...) en la Facultad de Filosofia, y yo me siento en la mesa contigua a la suya.
Fíjate, cada cual en su línea de universo sin interferirse para nada y ahora resulta que tu linea se cruza con la mía y crea una perturbación en mi linea pasada al verse invadida por tu presencia inapreciada en aquél entonces.
No te asustes aunque esto parezca una declaración de amor, porque unicamente quería expresar el agradecimiento que siento por encontrar, por haber encontrado ahora y también en aquel encuentro que nunca tuvo lugar y que solo se ha producido en el futuro, en mi ahora, cuando me doy cuenta de que estuviste aquí sentado, encontrar a alguien digo que, en virtud de su afinidad conmigo, me ha despertado este deseo de expresarme hacia un "desconocido". Soy estudiante de Filosofía en la UNED (aprovechando que también trabajo aquí), pero además soy un acérrimo fan de la serie Perdidos y no podía imaginar para nada que un filósofo tuviera interés en escribir un libro sobre la serie, que por cierto he adquirido inmediatamente. Además he leído recientemente un libro sobre la teoría física más vanguardista, la de supercuerdas, que permitiría unificar las teorías sobre las principales fuerzas del universo (ya sabes que hasta ahora la gravedad de la Relatividad y la mecánica cuántica se repelen monstruosamente), pero lo mejor es que abriría la posibilidad de viajar a otros universos y en el tiempo (con cantidades de energía, eso sí, que no están al alcance de la civilización actual pues equivalen a las existentes en el instante del big bang)
Así que, estimado Simone, gracias por tu trabajo, gracias por existir, como canta por aquí un paisano tuyo, jajajaja.
Espero y auguro que tu libro tenga el éxito que se merece.
Atentamente,
Sergio Muñoz26/2/2010 | Sergio
Sergio,
Muchas gracias por tu comentario. Seguro que a Simone le encantará. Un abrazo muy grande de parte de todo el equipo de Duomo!27/2/2010 | àngels
Caro Sergio, sei gentilissimo, non so che dire, solo ce mi fa davvero piacere che il mio libro sia apprezzato. E' un esperimento filosofico di cui è difficile controllare gli effetti, ma per ora mi sembra siano buoni. La filosofia deve tornare a circolare nello spazio pubblico, e questo può essere uno dei modi. La teoria delle superstringhe (supercuerdas) di cui tu parli mi interessa molto: siamo al limiti della fisica teorica, come saprai infatti molti scienziati la contestano perché priva di qualsiasi riscontro sperimentale. Ma per parte mia la trovo una costruzione teorica interessantissima, molto filosofica. La storia del nostro "incontro" presso l'UNED è davvero lostiana. Come è lostiano il fatto che io dovevo venire a Madrid a fare una conferenza su Derrida invitato dall'UNED e in quelli stessi giorni il mio libro su Lost era in libreria...
Simone02/3/2010 | Simone
Hola Àngels, què passa amb la resta de comentaris? Com és que el blog s'ha quedat a mitges? M'interessa saber què en pensa en Simone d'aquest desastrós final de la sèria degut el qual la major part dels espectadors ens sentim tan estafats!
Està content en Simone amb aquest final, o està tan perplexe com nosaltres per la poca imaginació que han mostrat els creadors de la sèrie?
Tan bé com pintava la 6ª tremporada amb els comentaris d'aquest magnífic blog, i sembla mentida com han pogut esguerrar-ho tot d'aquesta manera...
Digueu-nos alguna cosa, si us plau.
Moltes gràcies!28/5/2010 | Albert
Perdidos. La filosofía. Las claves de Lost